A FUERZA DE BRAZOS
Solo cuando eres capaz de sentir en la profundidad de tu ser
lo que significa la fuerza de un sentimiento llevado en el corazón,
es cuando comprendes que cada grito, cada palabra de animo
te puede elevar a un punto donde todo es posible, donde cada
esfuerzo realizado, cada palada ejecutada es empujada por un
mar de brazos que con el pensamiento se unen a la fuerza de un
equipo ganador, que lo da todo en cada bandera, en cada regata,
por que saben que tras de ellos esta el corazón de una afición.
Hace tiempo atrás eso parecía una utopía, una batalla por demostrar
que uno era capaz de pelear cara a cara con un mar, a veces tranquilo
y en otras enfadado donde las olas parecen cubrir la embarcación y
que hacen zozobrar entre mareas las aspiraciones de logran alcanzar
el premio de llegar primero y así gozar de una alegría sin igual.
Poco a poco todo fue cambiando y con ello las embarcaciones y
sobretodo el animo de los remeros que con su esfuerzo se preparan
cada vez más y mejor.
Desde pequeños sueñan con convertirse en esos admirados hombres
de mar que salen a bogar entre mareas ocultas a los ojos de quienes
lo miran desde una distancia en el puerto, en los acantilados y un sin fin
de lugares más, sin embargo cada uno tiene su rol en la embarcación,
que con mano firme es guiada por un seguro patrón, que utiliza su
intuición y que tras cada palada sabe como animar a su equipo empujándolos
en esa fina linea donde la corriente fluye y más fácil es remar, donde
es mejor empujar con la fuerza de los robustos brazos en la aparentemente
frágil embarcación y que sin embargo galopa sin temor entre lineas invisibles
que los conducen al puerto donde sus sueños se hacen realidad.
Entre vientos que azotan por babor o estribor, cada uno sabe donde tiene
que depositar su coraje y ambición para sentirse ganador.
Ahora que estos bravos guerreros están preparándose para dar lo mejor,
también es el momento de todos los que amamos este ahora deporte y antes
trabajo afanoso de los bravos marinos que daban lo mejor para llegar los
primeros a puerto y así ofrecer su pesca al mejor.
Hoy aunque el objetivo a cambiado, todavía se lucha por llegar el primero
y demostrar a todos que la fuerza de la unión es la que guía a estos hombres
a ganar banderas que llenan de satisfacción a todo aquel que les ve remar
con una plástica hermosa llena de orgullo y corazón.
Puede parecer una estupidez, pero para mi ese instante es mágico, especial
no recuerdas nada de tu propio mundo personal, solo puedes integrarte y ser
uno más con ellos y rezar primero una pequeña plegaria para que todo vaya
bien, para que nadie sufra ningún percance y todo marche bien y lleguen sanos
y salvos al final, sobretodo cuando la mar esta embravecida y les ves saltar
entre olas que parecen les van a sepultar.Luego te unes en su concentración,
y posteriormente en su esfuerzo para ser el primero en llegar a la ciaboga y salir
en pos de un triunfo que llena el corazón. Sientes la alegría, la ilusión y tienes
la sensación de que tu también eres parte de ese proyecto que arrastra a
hombres, mujeres y niños por una senda con un mismo color, el orgullo de
un pueblo, de un país que guarda su tradición.
Mi animo esta con cada uno de ellos, por que demuestran que a fuerza de
brazos, de confianza y de tener un espíritu luchador, no hay rival que les
mine la moral y la alegría de haber dado lo mejor en cada regata, salga de
ellas ganadores o no, por que la verdadera victoria esta en sentirse satisfecho
de el trabajo realizado desde el corazón y en unión.
Ilesin 29/1/14