martes, 10 de diciembre de 2013

MIERCOLES DE RELATO / RECUERDOS DE UNA NOCHE MAGICA



RECUERDOS DE UNA NOCHE MÁGICA

Era la víspera de la noche de san juan y se acercaba el momento,
en que todos los habitantes de la aldea, íbamos a participar,
en un ritual único y especial, por lo que todos andaban nerviosos,
y emocionados.
La fuerza de la tierra estaba presente, sentando nuestro cuerpo
para impregnarse del aire que empezaba a soplar y nos hacia
volar hacia los sueños que todavía quedaban por cumplir,todos
buscaban los restos de antiguos objetos que al día siguiente se
llevarían para formar una gran hoguera con la que calentarnos y
además sentir como la magia ancestral del fuego purificador nos
limpiaba el espíritu de todo aquello que debíamos de alejar de
nuestro interior, para abrir paso a todo aquello que recibiríamos
como premio por equilibrar nuestra parte consciente con aquella
inconsciente que se halla guardada en nuestro interior.
A pesar de la inquietud que flotaba en el ambiente, la gente poco
a poco volvió a sus hogares a la espera de que el nuevo día se
levantara y con el la esencia de todo aquello que horas más tarde
iba a suceder.
Con el nacimiento de las primeras luces del alba, los más
madrugadores, fueron levantándose atendiendo a sus quehaceres
diarios y un tanto ajenos a la organización del evento que tendría
lugar por la noche.
En cambio los más jóvenes, aquellos que seriamos parte activa
de todo el ritual, estábamos como inmersos en una nube de
gran actividad, donde las frecuencias se mantenían altas y llenas
de luz, y una cierta paz interior.
El transcurso del fue día fue más lento que de costumbre, a
pesar del ir y venir de carros con los elementos para la fiesta
que se estaba organizando.
Cuando el sol ya iniciaba su ocaso, todos estábamos arreglándonos
para ir como nos habían pedido al ritual.
Yo me sentía feliz, con mi vestido de lino azul,del cual colgaban
unas delicadas flores blancas que con el movimiento de mi caminar,
parecían cobrar vida y brillar. Llevaba el pelo suelto solo sujeto con
una pequeña diadema de plata trabajada que reflejaba los primeros
rayos de la luna y que envolvían mi espíritu de esa magia especial,
que todos íbamos a vivir.
Poco a poco todos nos congregamos en el centro de la aldea y
desde allí y como en una larga procesión, iniciamos el camino que
nos llevaría hasta el centro de Stonehenge, bajo el cálido manto de
la noche, con un cielo despejado y repleto de brillantes estrellas,
la comitiva fue avanzando en su camino, entre cánticos evocadores
de la alegría contenida de aquellos que estaban prontos a iniciar
una noche única y que sin lugar a dudas les marcaría su vida por
siempre jamás.
Cuando llegamos al circulo mágico de piedras la atmósfera era
increíble, no había palabras la emoción recorría cada poro de
nuestra piel, el fuego sagrado en el centro que parecía bailar
al son de la ligera brisa que había y que hacia lanzar al cielo
bellas llamaradas como si el mismo fuego quisiera abrazar el
universo.
Poco a poco todos nos fuimos colocando alrededor de la hoguera,
y sin que nadie dijera nada cada uno de nosotros nos fuimos
acercando al fuego para entregarle aquello que queríamos eliminar
de nuestras vidas y recoger la fuerza del fuego para que nuestro
espíritu se llene de energía, valor y creatividad.
Después en medio del silencio, que solo era roto por el crepitar del
fuego y la suave brisa que nos envolvía a todos, entramos en una
especie de meditación profunda con nuestro ser interior y desde
allí cada uno inicio un viaje de introspección, donde la sabiduría
fluía por doquier y hacia que cada esencia del ser se uniera en un
inmenso rayo de amor, amistad y felicidad.
Allí fue donde cada uno descubrió que todo esta enlazado con el
universo exterior e interior y que desde esa fuerza particular todo
es más fácil de lograr.
En esa noche especial donde las puertas están abiertas de par en par,
es cuando realmente te puedes encontrar cara a cara con todo aquello
que quieres lograr, y justo cuando ya crees que eres consciente de tu
profundidad personal, aparece delante de ti esa otra parte esencial,
que brilla con fuerza y que se fusiona en tu interior, enseñándote donde
esta el verdadero amor incondicional. Esa alma gemela que todos
tenemos y que buscamos para sentirnos completos y en el camino
de nuestro grial que se llena de iluminación, de éxtasis y comunión
con todo lo que te rodea y donde nadie es superior, por que en ese
portal todos somos uno con el espacio exterior.
Todavía hoy cuando repaso en mi mente todo lo que aquella noche viví,
no puedo reprimir la emoción que recorre cada fragmento de mi cuerpo,
llevando mi espíritu a una vibración superior.
Y el final fue el mejor cuando el velo de noche fue cayendo de manera
sensual dejando que el alba iniciara su vuelo y tras ella los primeros
rayos del sol que traspasando el horizonte y penetrando entre las enormes
piedras que parecían hablar y decirnos al oído, que los sueños son para
vivir, para sentirlos dentro de ti y para no olvidar, que tras cada noche
siempre hay un nuevo despertar.


Ilesin 11/12/13




20 comentarios:

  1. Me ha gustado tu relato, por lo que cuentas y por lo bien narrado y especialmente por lo que esa noche significa para mi. Un abrazo al color de la hoguera. Donde pone color eso es lo quería poner.

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias mi querida Ester, que la magia de esa noche este presente cada día en tu vida y con ella el calor de la hoguera.
    Besos.

    ResponderEliminar
  3. Excelente relato, Ilesin, un gusto leerte. Son mágicas las noches de San Juan, amiga.
    Muchos besos y buenas noches



    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias mi querida María por tu comentario tan magico como esa noche.
      Besos

      Eliminar
  4. Mágica noche de San Juan querida hadita. Cada detalle que describes es muy bonito, y se transporta uno a ese día.

    Besitos de luz

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias mi querida Carolina, por tan mágicas palabras. Me alegro que estas te trasladen a esa mágica noche.
      Besos

      Eliminar
  5. Este ritual lo hacía yo cada año cuando mis suegros tenían un pisito con chimenea el 31 de Diciembre. Escribía en un papel todo aquello que no me gustaba, lo que quería cambiar y lo que deseaba para el nuevo año, después lo tiraba al leño ardiendo. Y la verdad que es algo mágico. Con tu vivencia que aún es intensa puedo imaginarme lo sentido y vivido.
    Bss

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias mi querida Katy, por compartir tus vivencias que yo todavía realizo en ese último día del año, para olvidar todo lo que no me ha gustado durante el año y dejar la puerta abierta a cosas nuevas para el que esta a punto de entrar.
      Besos

      Eliminar
  6. Mágica noche de San Juan. Tanto como el ancestral fuego, y al que nuestros instintos más primarios nos inducen a venerarlo. Sin duda hay algo en el fuego; es un poder hipnótico y muchas veces relajante que te hace permanecer (a mí me ha pasado) horas enteras mirándolo. Y si sobre nosotros titlilan las estrellas, mejor que mejor. Se unen dos fuerzas ancestrales y alas que nunca podremos dominar...

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias por tu bello comentario con el que estoy de acuerdo sobre todo si además de estar cerca de la magia del fuego juegan un papel importante la estrellas y las personas especiales para uno.
      Besos

      Eliminar
  7. Precioso... Una noche mágica, como tus letras :)

    Un beso muy grande.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias mi querida Misterio, por tu bello comentario tan magico como tu.
      Besos

      Eliminar
  8. hola illesin,precioso recuerdos tan bien relatados por ti en una noche de san juan.
    vienen a mi mente tambien noches de san juan alli en la playa de la malvarrosa esperando a las 12 de la noche para saltar las olas del mar y pedir los deseos.
    es una tradicion unica en el mundo que se vive en cada rincon de toda españa.

    hermoso relato amiga y guarda siempre esos recuerdos tan bonitos dentro de ti.

    besitos y feliz semana!!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias mi querida Sony por este bello comentario y es verdad que en esa noche tan mágica hay rituales que nos llenan de energía el alma.
      Besos

      Eliminar
  9. Mi Niña, este relato...
    De verdad que tiene magia, y hace que afloren mis recuerdos de ese viaje, de los trece, bajo un maravilloso cielo estrellado, en común unión, sintiendo la energía de la tierra y el cielo juntas con la brisa de los cuatro puntos.
    Una noche que no olviré jamás.
    Gracias por este relato, algo muy hermoso que es posible no se repita en este tiempo presente.
    Un abrazo ♥ de melón dulce.
    Ambar

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias mi querida Ambar, me alegro que te haya recordado experiencias vividas.
      Besos

      Eliminar
  10. Iilesin!! Una disculpa por pasar a estas horas, pero hermosos relato, preciosa, ha sido un placer leerte.

    Mi blog te espera, muchos besos.

    Feliz noche

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias mi querida Evy por tus palabras.
      Besos

      Eliminar
  11. Quizás debería hacer algún ritual como ese.
    Funcionan?

    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues ya sabes mi querido Toro todo es empezar y si lo haces con mucha convicción funciona te lo digo en serio.
      Besos

      Eliminar