(Fotografía realizada por mi)
CUANDO NACE LA FELICIDAD
A veces no necesitan,
grandes regalos para
llegar a alcanzar la
felicidad, un simple
paisaje nos puede
llenar el alma de luz,
de esa felicidad que
nos altera los sentidos
y nos hace sacar ese
niño dormido que hay
en nuestro interior.
Sentir que estas envuelto
por el manto blanco
de una pureza sin igual,
abrazada por una naturaleza
que te muestra su cara
bella y silenciosa, esa
ternura espectacular
que te eleva, que te trae
una sensación de armonia
en general y que nutre a
tu corazón de un sentimiento
difícil de explicar.
Pero que embriaga las
emociones de una luz
única y especial.
Ilesin 9/4/17




